Recorriendo las calles del centro histórico de la ciudad de Guatemala, me llamaron la atención viejas fachadas de casas coloniales o republicanas, marcadas intensamente por el paso del tiempo, algunas “decoradas” o modificadas accidentalmente por la vegetación, fruto del abandono, o por la mano del grafitero, o algunos anuncios comerciales improvisados. Esas mezclas de colores deteriorados, de varias capas de pintura, balcones y puertas de madera o de metal, de ladrillos o de adobe, reflejo de técnicas utilizadas en la construcción a lo largo de los siglos y, como toque final para algunas de ellas, la fuerza de la naturaleza reclamando su espacio vital en los lugares menos imaginados. Así pues, decidí dejar testimonio fotográfico de una fisonomía arquitectónica en peligro de extinción. Con esta serie fotográfica he buscado representar el drama de una ciudad que envejece o desaparece abrumada por el tiempo, la modernidad y el abandono…












